dibujo una línea que ensueña mis manos en el agua
dedo por dedo, silabeando un nombre hasta adentrarse
Me encuentro en la búsqueda de nuevos proyectos. Para que haya una búsqueda tiene que darse la circunstancia de lo impredecible, de algo que no se puede más que aventurar.
Partiendo de esta idea, he tomado el concepto de zahorí y utilizado como imagen de la web esta mano abierta que sostiene una varilla. Con instrumentos como éste, los zahoríes aseguran ser capaces de hallar fuentes de agua subterránea, elementos metálicos, o percibir la presencia de campos magnéticos invisibles al ojo humano. Me resulta poético pensarme en ese lugar de zahorí, atento a las sutiles vibraciones que me encaminen en lo inesperado, con el cuerpo dispuesto a la escucha atenta de lo que está por suceder. Acompañando esta trayectoria, he recogido una serie de piezas de diferentes museos cuya forma, historia o naturaleza pudiera otorgarle otros virajes posibles.

Al evocar la idea de búsqueda, el pensamiento me conduce en primer lugar al peregrinaje. Hay una búsqueda hacia un destino preclaro (como una catedral o un santuario) pero también una segunda búsqueda interior: una expectativa de trascendencia a través del recorrido, que va tomando forma de manera impredecible.
Los broches de peregrino fueron muy populares durante finales del Medievo, tanto, que son la muestra de arte medieval más numerosa que ha llegado hasta nuestros días. Éste que acompaña el texto, del siglo XV, está hecho de una aleación de plomo y representa una mano con cinco claveles.

En Las Metaformosis de Ovidio muchos de los personajes, como Perseo o Jasón, se encuentran predestinados a una ardua búsqueda tras una persona u objeto. En el caso de Cadmo esta búsqueda es impuesta por su familia: debe encontrar a su hermana Europa o no regresar a casa jamás.
A diferencia de los héroes antes mencionados, la búsqueda de Cadmo resulta ser infructuosa, pues ya ha sido convertida en toro y raptada por Zeus. Este objetivo fallido le lleva, sin embargo, a otros rumbos: acaba con un dragón que custodiaba un manantial (como vemos en esta urna cineraria del s. II a.C.) y termina fundando la ciudad de Tebas. No hay así una búsqueda inconclusa, sino una transformación de lo esperado.

Esta pieza, Pastora en un paisaje iluminado por la luna, es una gema del siglo XVI labrada por Alejandro Masnago. Una pastora descansa, postrada bajo los árboles milagrosamente iluminados, acompañada por el rebaño mientras su perro duerme hecho un ovillo a sus pies.
El pastoreo, en sus modalidades nómadas, podría entenderse como una búsqueda permanente, en pos de territorios fecundos donde poder alimentar al ganado. La vida se instala en esa exploración constante, y los momentos de respiro, como el que representa esta gema, la transición entre el final de una búsqueda y el inicio de la siguiente.

En los animales también hay búsquedas latentes, aunque muchas de ellas ni siquiera puedan ser intuidas. Como aves migratorias, las golondrinas realizan viajes de miles de kilómetros entre hemisferios, en busca de regiones cálidas donde pasar los inviernos.
Este relieve egipcio de caliza con una golondrina grabada pertenece al Periodo Ptolemaico (400 a.C-30 d.C.). Me pregunto de qué regiones vendrían las golondrinas estacionales del Antiguo Egipto, y si de manera inadvertida podrían en contacto bosques, llanuras o ciudades que no llegarían a saber la una de la otra hasta muchos siglos más tarde.

También quiero pensar en las búsquedas como impulsos motrices de las vidas no-humanas, aunque sea desde la personalización poética. Como las vertientes de agua que en su propia búsqueda se tuercen hacia los arroyos, los arroyos que se dirigen a los afluentes, y éstos a su vez se encaminan a los ríos y al fin concluyen su búsqueda en el mar.
En el transcurso de estas búsquedas acuáticas, se trasladan numerosos objetos que quedan como testigos (y víctimas accidentadas) de su ímpetu, como esta llave de hierro recuperada en el río Támesis, y cuyo origen, perdido corriente arriba, ya es imposible de determinar.
Aparte de la incertidumbre, todas estas piezas llevan implícito un anhelo. La búsqueda bascula entre esos dos principios, que apuntalan su naturaleza tan amenazante como ilusionante. Todas estas piezas, recogidas en este hogar virtual inesperado, hablan ahora de mi propia búsqueda, que espero pronto encuentre quizás no un desenlace definitivo, pero al menos una linde donde plantear nuevos desvíos del camino.
Créditos de las imágenes, cuando conviene:
Zahorí: Detalle de Four scenes all involving water: trial by water, people using divination rods, and different types of rods. Engraving. – Wellcome Collection, United Kingdom – CC BY.
Broche y llave: © The Trustees of the British Museum. Shared under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0) licence.
